Dulce luna del mar que alargas la hora
de los sueños del amor; plácida perla
que el corazón en lágrimas atesora
y no quiere llorar por no perderla.
Así el fiel corazón se queda grave,
y por eso el amor, áspero o blando,
trae un deseo de llorar, tan suave,
que sólo amarás bien si amas llorando.
Trabalengua - El perro en el barro
El perro en el barro, rabiando rabea:
su rabo se embarra cuando el barro barre,
y el barro a arrobas le arrebosa el rabo.
De ese bobo vino, nunca beber debe;
vida boba y breve, vivirá si bebe.